top of page

UNAL fabrica máquina de hielo solar para pescadores de Vichada

Un contenedor de carga transformado en máquina de hielo que funciona con energía solar les permitirá a los pescadores de Puerto Carreño (Vichada) conservar su producto por más tiempo, abaratar costos y evitar pérdidas.



“Los pescadores navegan más de 60 km por el río Meta, compran en Puerto Carreño tres o cuatro bloques de 15 kg de hielo por 20.000 pesos para que les dure hasta dos noches y puedan conservar su pesca; luego se devuelven a la ciudad y deben vender su producto en dos horas, incluso a precios bajos o a pérdida, porque más tiempo de conservación implica comprar más hielo, y eso no es rentable”.


Así lo señala el doctor Alejandro Fula, investigador del Semillero de Transición Energética y Micro-cogeneración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recuerda que el proyecto para fabricar la máquina de hielo inició en 2018 como una propuesta de la Asociación Colombo Francesa de Investigadores (Colifri) ante el fondo de solidaridad para proyectos de innovación de la Embajada de Francia en Colombia.


“Se trataba de un congelador de 300 litros para guardar pescado, el cual sería alimentado con 1 kilovatio (kW) de energía solar, pero cuando visitamos las comunidades encontramos que estas no necesitaban un congelador, sino hielo para conservar el pescado”.


Agrega que “se eligió Puerto Carreño porque hace una década se construyó allí el Centro de Investigación de Energías Renovables (Ciner), que hoy no funciona, y porque, aunque esa región colombiana tiene una radiación envidiable, compra la energía a Venezuela, que la produce con combustibles fósiles.


El costo de hacer hielo


Producir hielo suele ser costoso, pues se requiere de un proceso llamado compresión de vapor, que usan la mayoría de los refrigeradores y que consume tanto energía como compresión para que el agua, que puede rondar los 25 °C, llegue a -3 o -4 °C.


Debido a la pandemia no pudieron ubicar la zona ideal de instalación, por lo que se decidieron por una estructura móvil y fue así como llegaron al contenedor.


En el techo del contenedor se despliegan 36 m2 de paneles fotovoltaicos, que reciben 36 kW de radiación solar, pero de estos solo se convierte una fracción y así se logran 8 kW pico, es decir la máxima potencia solar al medio día.


“Las baterías alimentan la máquina de hielo que consume 2 kW, el congelador unos 400 vatios (W), y los demás equipos –como bombas de agua, iluminación y ventilación– 3 kW; con el resto se tienen cuatro horas de producción de hielo cuando no hay sol; 3 kW de exergía, es decir de trabajo, pueden mover una moto pequeña, 300 bombillos de 10 W o el motor de 30 neveras”, indica el profesor Fula.